FESIMUBO profundizó su plan de lucha con protestas y cortes de rutas en distintas regiones de la provincia. El gremio que conduce Hernán Doval reclama salarios dignos, cuestiona la falta de respuestas del Ministerio de Trabajo y exige la convocatoria del Consejo del Empleo Municipal. La escalada suma presión sobre el Gobierno bonaerense y las administraciones locales.
La conflictividad de los trabajadores municipales bonaerenses atraviesa una etapa de creciente tensión. La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), que conduce Hernán Doval, profundizó su plan de lucha con protestas, cortes de rutas y movilizaciones en distintos puntos de la provincia, en un conflicto que amenaza con complicar la gestión cotidiana de los municipios.

La última demostración de fuerza tuvo lugar el martes pasado, cuando FESIMUBO cortó la Autopista Buenos Aires-La Plata para reclamar salarios dignos para los trabajadores municipales. La protesta marcó un nuevo capítulo de un plan de lucha que se extiende desde mayo y que ya tuvo acciones en diferentes regiones del territorio bonaerense.
Detrás de las medidas de fuerza existe un reclamo que la Federación sostiene desde hace meses: mejores salarios, el rechazo a la precarización laboral, la defensa del IOMA y el IPS y la convocatoria del Consejo del Empleo Municipal, previsto en la Ley 14.656.

La disputa también abrió un frente de tensión con el Gobierno de Axel Kicillof, particularmente con el Ministerio de Trabajo que conduce Walter Correa. Desde FESIMUBO cuestionan las demoras para poner en funcionamiento el Consejo y acusan a la cartera laboral de no ofrecer respuestas concretas a los reclamos del sector.
El escenario representa además un factor de presión para los intendentes, ya que las protestas involucran a trabajadores que sostienen los servicios y el funcionamiento de las administraciones locales. La extensión territorial del conflicto y la habilitación de medidas de acción directa en distintas regionales anticipan un escenario de mayor tensión si no aparecen instancias de resolución.
De la alerta provincial a los cortes de rutas: cómo escaló el conflicto
El plan de lucha de FESIMUBO comenzó a tomar forma el 15 de mayo, cuando un plenario de secretarios generales realizado en la sede de la Federación resolvió declarar el estado de alerta y movilización en toda la provincia de Buenos Aires. La decisión estuvo acompañada por una agenda de reclamos que incluyó salarios dignos, el rechazo a la precarización laboral, el financiamiento del IOMA y el IPS y la convocatoria del Consejo del Empleo Municipal.

Casi dos meses después, el 14 de julio, la organización dio un paso más. Durante una reunión de la Regional Conurbano Norte en San Miguel, lanzó formalmente el Plan de Lucha Total, Permanente y Prolongado, con alcance provincial.
La estrategia comenzó a desplegarse a través de encuentros regionales. El 5 de agosto, en Morón, se reunió el Conurbano Oeste; el 21 de agosto fue el turno del Conurbano Sur, en Quilmes, y el 27 de agosto la convocatoria llegó a Villa Gesell, con la participación de la Costa Atlántica. En los tres encuentros se resolvió dejar en libertad de acción a los sindicatos de cada regional para definir las medidas de fuerza.
La primera acción directa consignada en esa etapa llegó el 31 de agosto, cuando los municipales de la Regional Conurbano Oeste realizaron un corte de la Ruta 6, en Cañuelas. La protesta marcó el paso de las resoluciones regionales a las acciones sobre rutas y vías de circulación.

En paralelo, el reclamo por el Consejo del Empleo Municipal tuvo un primer movimiento institucional. El 2 de septiembre, el Ministerio de Trabajo bonaerense estableció las pautas para su convocatoria, integración y funcionamiento. Sin embargo, la decisión no logró desactivar el conflicto ni conformar el organismo reclamado por la Federación.
Las protestas continuaron. El 4 de septiembre, la Regional Sur se reunió en Bahía Blanca y también dejó en libertad de acción a sus sindicatos. Cinco días después, el 9 de septiembre, esa regional llevó adelante un corte de la Ruta 51 en la misma ciudad. El 14 de septiembre, la conflictividad volvió a expresarse en el Conurbano Oeste, esta vez con una protesta y un corte sobre la avenida Rivadavia, en Ituzaingó.

Durante octubre, la organización mantuvo el despliegue territorial. El 2 de octubre se reunió la Regional Centro en Azul, donde se habilitó a los sindicatos a definir sus medidas, mientras que el 6 de octubre la Regional Conurbano Norte realizó un corte de la Panamericana, en Tigre.
La agenda regional continuó el 16 de octubre en Chivilcoy, con un encuentro de la Regional Interior Oeste, que también dejó en libertad de acción a los sindicatos.
Cinco días después, el 21 de octubre, el Ministerio de Trabajo solicitó información a las 135 intendencias bonaerenses para avanzar en el funcionamiento del Consejo del Empleo Municipal. El pedido representó un nuevo paso administrativo, aunque no respondió al reclamo central de FESIMUBO: que el organismo sea convocado y comience a funcionar.

Finalmente, el martes 27 de octubre, la Federación trasladó su protesta a la Autopista Buenos Aires-La Plata, con un corte en reclamo de salarios dignos. Así, una disputa que había comenzado con una declaración de alerta en mayo terminó convirtiéndose en un plan de acción con presencia en rutas, avenidas y accesos estratégicos de la provincia.
Doval endurece las críticas contra Correa y el Gobierno bonaerense
Uno de los principales focos de tensión está puesto en la relación entre FESIMUBO y el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa. Hernán Doval elevó el tono de sus cuestionamientos y acusó al funcionario de postergar la convocatoria del Consejo del Empleo Municipal, una herramienta que el sindicalismo municipal reclama para discutir las condiciones laborales y salariales del sector.

En declaraciones a Política del Sur, el dirigente sostuvo que Correa no tiene intenciones de convocar al organismo y vinculó las demoras con el escenario político y electoral.
Doval recordó que, cuando el ministro asumió en agosto de 2022, se comprometió a avanzar con la convocatoria. Según su planteo, transcurrieron varios años sin que ese compromiso se concretara.
El sindicalista también cuestionó que el Ministerio haya vuelto a solicitar información a los intendentes, con plazo hasta el 31 de diciembre, lo que trasladaría la posibilidad de avanzar con la constitución del Consejo recién al año próximo.

En ese contexto, Doval apuntó directamente contra el titular de la cartera laboral y cuestionó su falta de voluntad para poner en marcha el organismo. También manifestó su rechazo a la resolución ministerial que establece las pautas para integrar el Consejo, al considerar que contradice lo establecido por la Ley 14.656. Frente a esa situación, anticipó que FESIMUBO recurrirá a la Justicia.
Un frente de conflicto que suma presión sobre los intendentes
El escenario abre un frente de preocupación para los gobiernos municipales. Aunque buena parte de los cuestionamientos de FESIMUBO están dirigidos a la administración provincial, las medidas de fuerza se desarrollan en los distritos y tienen como protagonistas a los trabajadores que sostienen los servicios locales.
La Federación ya demostró capacidad de organización territorial y coordinación de protestas en diferentes regiones. Los cortes de rutas nacionales y provinciales, las movilizaciones y la habilitación de medidas de acción directa dan cuenta de un plan que mantiene su alcance provincial.
Por ahora, el reclamo combina la discusión salarial con una disputa institucional por la representación sindical y la convocatoria del Consejo del Empleo Municipal. Pero la falta de avances y el endurecimiento de las posiciones mantienen abierto un escenario de mayor tensión.
Con Doval cada vez más crítico de la gestión de Walter Correa y una Federación que sostiene su plan de lucha, el conflicto municipal bonaerense suma presión sobre Kicillof y los intendentes. Sin respuestas que permitan encauzar los reclamos, la disputa amenaza con profundizarse y trasladar sus consecuencias al funcionamiento cotidiano de los municipios.





