El sindicato que conduce Juan Cruz Acosta reclamó contra los descuentos aplicados por participar de las huelgas. Los descuentos llegaron a $300.000 y la protesta frente a la Municipalidad derivó en enfrentamientos, con un concejal que intentó apagar las cubiertas encendidas con un matafuego. El conflicto se suma a las denuncias por retención de aportes sindicales.

El conflicto entre los trabajadores municipales de San Pedro y el intendente Cecilio Salazar volvió a escalar después de que el Ejecutivo descontara los días de paro de septiembre. El Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), encabezado por Juan Cruz Acosta y miembro de FESIMUBO, salió a reclamar frente al Palacio Municipal en una protesta que terminó con cruces y enfrentamientos.

Los descuentos alcanzaron a 231 trabajadores por un total de $48 millones. La liquidación profundizó el malestar de empleados que venían reclamando aumentos de sueldos y ahora exigen recuperar la plata descontada.

La reacción se inscribe en una disputa que lleva meses. A los reclamos por los ingresos y las demoras en los pagos se suma el enfrentamiento por los fondos sindicales retenidos.

Un concejal con un matafuego y una protesta que escaló
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando un concejal intentó apagar con un matafuego las cubiertas que los trabajadores habían encendido frente a la Municipalidad. La intervención derivó en una trifulca en medio del reclamo por los descuentos.

Las crónicas de la jornada también registraron empujones e insultos entre trabajadores y efectivos policiales, que intervinieron para extinguir parte de las gomas. Los empleados Municipales cuestionaron el despliegue y reclamaron una respuesta al conflicto salarial.

El reclamo gremial quedó centrado en la restitución de los haberes: las quitas recayeron sobre quienes habían acompañado medidas colectivas para exigir mejoras en sus condiciones de salarios.

Hasta $300.000 menos en el bolsillo de los trabajadores
Una trabajadora contó a medios locales que le descontaron $300.000 de un salario de aproximadamente $900.000. Otro empleado informó una quita de $150.000 sobre un sueldo de $754.000.

«Complica absolutamente la vida. Tengo una familia», expresó la trabajadora a medios locales durante la manifestación.

Las jornadas de lucha se realizaron los días 17, 18, 24 y 25 de septiembre. Según publicó periodistas locales habían sido notificadas por el STM, ATE y UPCN tanto al Municipio como al Ministerio de Trabajo. Sin embargo, una directiva interna dispuso registrar las jornadas como faltas injustificadas, una decisión que fue cuestionada por las organizaciones sindicales.

El gobierno de Salazar defendió los descuentos. La secretaria de Gobierno, Candelaria Cuscuela, sostuvo que tienen respaldo normativo y que no corresponde abonar las jornadas no trabajadas. Los gremios rechazaron esa posición y mantienen el reclamo por los salarios afectados.

El antecedente de los aportes sindicales retenidos
El enfrentamiento tiene un antecedente que Mundo Gremial publicó el 24 de febrero: la denuncia del STM por la retención de aportes sindicales durante cuatro meses, con un monto que entonces superaba los $180 millones. La organización sostuvo que el dinero había sido descontado a los trabajadores, pero no transferido al sindicato.

En aquella cobertura, las fuentes gremiales señalaron que la retención comprometía el funcionamiento de la organización y denunciaron una maniobra de presión sobre su conducción. También anticiparon acciones judiciales.

Según la información aportada para esta cobertura, el reclamo derivó posteriormente en una denuncia penal y el municipio realizó pagos parciales. Ese antecedente explica parte de la tensión que vuelve a expresarse frente a la Municipalidad.

Acosta ya había cuestionado el trato del Ejecutivo hacia quienes participaban de las huelgas. «Cuando los trabajadores municipales hacen paro por reclamar salarios dignos, pone a todo el aparato estatal para amenazarlos», había señalado.

El pasado sindical de Salazar, en segundo plano del conflicto
La decisión también presenta una particularidad política: Salazar proviene del sindicalismo rural. Ese recorrido vuelve llamativo que, desde la conducción municipal, aplique descuentos a trabajadores que recurren a la huelga para reclamar por sus ingresos.

Para el STM, el reclamo inmediato sigue siendo recuperar los haberes descontados y obtener respuestas salariales. La protesta expuso nuevamente una relación deteriorada entre el Ejecutivo y los municipales, atravesada por las quitas, las denuncias por los aportes sindicales y la falta de acuerdo.

 

Fuente: https://mundogremial.com/san-pedro-descuentos-municipales-fesimubo-salazar/?fbclid=IwY2xjawU7SrpleHRuA2FlbQIxMABwZG9mBWJyaWQRMXFFNkhaQWJBekM3MnFFRFlzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEe8q3u4Fp_ml6cZUqtRyubIcy4LRH-KvnEiz5UOfjYP38xLQBHnYPjfDtqfdI_aem_O976_QIbHeTcPFhnQDsQFQ