Hernán Doval, titular de la FESIMUBO y la CTM, advirtió sobre la caída histórica de la coparticipación y denunció que los contratos con empresas privadas de recolección «se llevan gran parte de los presupuestos» municipales en la provincia de Buenos Aires.
En el marco de un encuentro de las Regionales de la Costa Atlántica celebrado en la ciudad de Balcarce, el secretario general de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO) y de la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina (CTM), Hernán Doval, realizó un crudo diagnóstico sobre el presente financiero de las comunas y el impacto directo en el salario de los trabajadores.
El dirigente gremial vinculó la crisis actual a una retracción sin precedentes de los recursos que llegan a los distritos. En ese sentido, puntualizó que el actual es «el primer trimestre con menor recaudación impositiva de los últimos 20 años». Doval atribuyó esta situación a una caída en la coparticipación derivada de la evasión fiscal, citando con ironía el discurso oficial nacional: “El Presidente cuando asumió dijo que los evasores eran unos héroes. Entonces hoy, cuando vas a comprar, nadie te da un ticket. ¿Se dieron cuenta de eso?”.
La basura como fuga de recursos
Ante este escenario de asfixia financiera, el titular de la FESIMUBO planteó una solución concreta para recuperar fondos y dignificar el empleo municipal: la reestatización del servicio de higiene urbana. Según su visión, existe un margen de ahorro significativo que hoy queda en manos del sector privado.
“Hay Municipios que se están desfinanciando por la caída de la coparticipación, hay que remunicipalizar la recolección de residuos sólidos, obviamente que resguardando los puestos de trabajo, porque el servicio de las empresas privadas se lleva gran parte de los presupuestos”, sostuvo Doval durante el plenario.
En esa línea, detalló que las experiencias de gestión estatal demuestran una eficiencia económica superior, ya que “los Municipios pueden brindar el servicio pagando un tercio de lo que pagan hoy con la plata de los vecinos”. Para el dirigente, esta es la llave para que los intendentes obtengan recursos genuinos sin ajustar a los trabajadores.
Municipios «pobres» y plazos fijos millonarios
Doval también cuestionó la disparidad entre los distritos bonaerenses y la administración de los fondos excedentes en algunos casos. Si bien reconoció que el panorama es complejo, advirtió que no siempre la falta de presupuesto es el motivo de los bajos salarios.
“Hay municipios que están comprometidos. Hay municipios pobres, municipios más ricos. También nos enteramos que, por ejemplo, hay un municipio en el conurbano que tenía 50 mil millones en un plazo fijo, encima en bancos no oficiales”, denunció el líder de los municipales.
Finalmente, remarcó que la situación de «miseria» que atraviesan los trabajadores y trabajadoras del sector no puede justificarse de manera generalizada. El planteo de la FESIMUBO es claro: recuperar los servicios públicos esenciales para las arcas municipales y utilizar ese ahorro para recomponer el poder adquisitivo de quienes sostienen el funcionamiento de las ciudades cada día.





