San Miguel: nuevo round entre Méndez y los municipales
El nuevo secretario general, Vicente Ortíz, responde: “Creen que esto es un boliche”.
El año comenzó con nuevas tensiones entre el intendente de San Miguel, Jaime Méndez, y los trabajadores municipales. El ejecutivo intenta reflotar un “código de vestimenta” que los empleados deberían cumplir para ingresar a sus lugares de trabajo y la respuesta de los trabajadores no se hizo esperar, donde señalaron el fondo de la cuestión.
“Jaime Méndez me mintió en la cara”
“¿Se piensan que esto es un boliche de antes, que no se podía entrar sin zapatillas?”, fue la frase que sintetiza el estado de ánimo gremial. El autor es Vicente Ortíz, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) desde noviembre pasado, tras dos mandatos consecutivos de Abel Venecia, en conversación con Buenos Aires/12.
La respuesta no es aleatoria. Desde hace muchos años, en San Miguel funciona un polo de actividad nocturna que atrae gente de los distritos vecinos y mueve muchísimo dinero.
A la vez, Ortíz subraya una contradicción. “Por convenio, el ejecutivo debería proveer la ropa y los elementos de seguridad y no lo están cumpliendo. Si juntamos las dos cosas, es una provocación”, advierte, ante la intención del intendente de establecer un principio de uniforme para asistir a trabajar.
Si bien esta clase de incumplimientos no es algo aislado, en San Miguel hay antecedentes de gravedad. El año pasado, dos jóvenes murieron, uno electrocutado y el otro calcinado, mientras realizaban tareas de mantenimiento del alumbrado público sin las mínimas condiciones de seguridad. Luego se supo que trabajaban para una empresa fantasma, bajo las órdenes de un puntero de Joaquín De La Torre.
Juventud maravillosa
La llegada de Ortíz (43), con más de veinte años de experiencia como recolector de residuos en José C. Paz, es una de las claves para entender el anuncio del gobierno local. A pesar de su juventud, integró las últimas dos conducciones. En 2025, con aval de Rubén “Cholo” García, presentó su candidatura.
Ocurre que Ortíz, de perfil más combativo, fue acumulando diferencias con el estilo del conductor anterior. A pesar de ello, la elección transcurrió de manera tranquila y respetuosa. Ahora, suponen distintas fuentes del distrito, Méndez y su jefe político, el senador Joaquín De La Torre, reflotan el código de vestimenta para medir a Ortíz.
Ortíz por su parte, resalta que, “lo hacen justo ahora, en enero, porque hay muchos compañeros de licencia y eso dificulta la chance de articular una respuesta, pero no va a quedar así”. El dirigente subraya que están “de licencia” y no “de vacaciones”, porque, con los sueldos que cobran, casi ningún municipio puede permitirse el lujo de vacacionar.
En ese sentido, Ortíz viene de obtener una importante victoria, compartida con su antecesor: el último día antes del comienzo de la feria, un fallo de la Suprema Corte obligó al municipio a convocar paritarias.
La otra gran preocupación de Ortíz es la cantidad de monotributistas y precarizados que trabajan para San Miguel, que debería discutirse en el Consejo Provincial del Empleo Municipal (CPEM), un órgano previsto en la ley 14656, que el gobernador se comprometió a poner en marcha, pero viene demorado.
El STM que encabeza Ortíz es anterior a la división del viejo partido de General Sarmiento en tres (Malvinas, San Miguel y José C. Paz), de manera que tiene jurisdicción sobre todos esos territorios. Cuenta que, apenas electo, solicitó por nota formal una audiencia para presentarse ante cada uno de los intendentes pero, hasta ahora, ninguno de ellos lo recibió.
Los De La Torre llegaron al poder local con el peronismo, luego saltaron al Pro, tuvieron un coqueteo con los libertarios que terminó muy mal y en las elecciones del año pasado se presentaron con boleta corta. Pero siempre están atentos, con el pase en la mano. Su única terminal permanente es religiosa, el Opus Dei.





