(Cobertura especial) Tras 20 años al frente de la federación, Rubén “Cholo” García entregó la conducción al autor de la ley de paritarias municipales. En diálogo con Mundo Gremial, el dirigente saliente destacó la estabilidad lograda en la provincia y advirtió que el ajuste nacional actual representa un desafío «peor que el de 2001».
La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO) formalizó este jueves en el Teatro Metro de La Plata un recambio institucional histórico. Tras dos décadas de liderazgo ininterrumpido, Rubén “Cholo” García dejó la secretaría general en manos de Hernán Doval, quien encabezó la lista de unidad «Celeste y Blanca» con un respaldo que integró a dirigentes de más de 80 distritos bonaerenses.
En diálogo con Mundo Gremial, García reflexionó sobre el camino recorrido desde la ruptura con las viejas estructuras hasta consolidar una organización que hoy representa al 94,3% de los municipales de la provincia, con una base superior a los 120.000 afiliados. «Nosotros formamos una nueva federación porque no había democracia para votar a nuestros candidatos», recordó el dirigente, subrayando que la apuesta por cuadros jóvenes y una identidad ideológica coherente fue la clave del crecimiento de la entidad gremial.
El legado de García: estabilidad y la Ley 14.656
Para el «Cholo» García, el hito máximo de su gestión fue la sanción de la Ley 14.656, autoría del propio Doval durante su paso por la Legislatura provincial. Según el ya exsecreatario general de FESIMUBO, esta normativa, lograda con «10.000 trabajadores en la calle movilizados», devolvió la estabilidad laboral y la antigüedad a los empleados del sector.
«Esta ley hoy hace que al año sean planta permanente automáticamente», explicó, destacando que gracias a este blindaje jurídico no se registraron cesantías masivas en los municipios bonaerenses a pesar del fuerte ajuste de financiamiento del Gobierno nacional.
Desafíos futuros: Paritaria Nacional y Consejo Provincial
Pese al buen clima del encuentro y la centralidad de la transición interna de la organización, García no ahorró críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei, a quien acusó de realizar un «ajuste perverso». «No les quepa la menor duda que es peor que el 2001», apuntó el dirigente, calificando como vergonzosa la retórica oficial hacia los sectores populares.
Con este marco, el desafío de la nueva conducción encabezada por Doval, quien cuenta con una importante trayectoria internacional en la OIT y la ISP, será proyectar el modelo bonaerense de la Federación hacia el resto del país. El objetivo estratégico es la creación de una Paritaria Nacional Municipal que establezca un piso salarial igualitario para los 2.190 municipios de la Argentina.
Asimismo, García dejó planteada una deuda pendiente en el ámbito provincial: la convocatoria al Consejo Provincial del Empleo Municipal. «El gobernador se comprometió a convocarlo, pero no lo ha hecho. Vamos a pelear por su creación», advirtió.
Un recambio con respaldo territorial
La asunción de Doval no solo representa un cambio de nombres, sino una consolidación del poder territorial de FESIMUBO. La elección, que contó con una concurrencia superior al 40% del padrón (más de 43.000 votos), ratificó la unidad de sindicatos de ciudades clave como La Matanza, Mar del Plata, La Plata, Bahía Blanca y Avellaneda, entre otros 80 municipios.





