“El intendente es responsable”: el gremio municipal de Adolfo Alsina denuncia ajuste, descontrol del gasto y cargos políticos
Néstor Coliné, secretario general de la Asociación Sindical de Trabajadores Municipales de Adolfo Alsina apuntó contra el Ejecutivo por horas extras fuera de convenio, salarios atrasados, uso discrecional del combustible y una estructura municipal “llena de coordinadores y vacía de trabajadores esenciales”.
CARHUÉ (Cambio 2000).- El conflicto por el pago de horas extras en el Hospital de Carhué destapó una olla que, según el gremio, viene hirviendo hace tiempo en todo el distrito de Adolfo Alsina.

En diálogo con Cambio 2000, el secretario general de la Asociación Sindical de Trabajadores Municipales de Adolfo Alsina, Néstor Coliné, fue categórico: denunció intentos del Ejecutivo de pagar horas extras por fuera del convenio colectivo, atrasos generalizados en los pagos, falta de personal en áreas sensibles y una estructura municipal “sobrecargada de coordinadores y cargos jerárquicos”.

“La propuesta (del Ejecutivo) era cubrir francos y licencias con una hora extra mucho más barata que la establecida por convenio”, explicó Coliné. Mientras una hora extra ronda hoy los 15 mil pesos, el Ejecutivo ofrecía pagar 4.600 pesos, es decir, apenas un 30% del valor real, y sin francos compensatorios. “Eso está fuera del convenio colectivo y fuera de la ley”, remarcó el secretario de la ASTMAA, adherida a FeSiMuBo, al explicar el origen del conflicto que tuvo en los últimos días como protagonistas a trabajadores del Hospital San Martín de Carhué.

Ofertas anuladas… pero que siguieron circulando
Según el dirigente sindical, esa modalidad fue formalmente dada de baja tras la intervención del Ministerio de Trabajo y la reunión mantenida días atrás entre dirigentes de la ASTMAA y funcionarios del Ejecutivo municipal. Sin embargo, el problema no terminó ahí. “Por detrás de todos los acuerdos se seguía proponiendo, a ver si algún compañero aceptaba”, denunció. Los llamados llegaron desde distintas localidades del distrito, como Villa Maza, lo que obligó al gremio a volver a reunirse con el secretario de Hacienda.

Coliné aclaró que la situación no afecta solo al sistema de salud, sino a todos los sectores donde hay horas extras: recolección, cementerio, turismo, cultura, administración. “El retraso con el pago lo sufrieron todos”, afirmó. Las horas extras de noviembre y diciembre recién se pagaron el 28 de enero, una demora que el gremio calificó como grave.

Servicios sin cubrir y riesgos legales en salud
Uno de los puntos más delicados, según el sindicato, es la falta de cobertura de servicios esenciales. “Hay sectores donde directamente no se cubren necesidades de la comunidad porque no quieren pagar la hora extra”, señaló. Puso como ejemplo la recolección de residuos en feriados y, especialmente, el área de salud.

Coliné denunció que, en lugar de convocar enfermeros para cubrir turnos de ocho horas, se recurre a monotributistas o ‘mucamas cuidadoras’, a quienes -según advirtió- no les corresponde legalmente administrar medicación. “Por más decreto que haga el intendente, eso es ejercicio ilegal de la medicina”, alertó, y aclaró que muchas trabajadoras se niegan a hacerlo, pero quedan expuestas por la falta de personal capacitado.

El reclamo en la fiesta de Carhué y la decisión del gremio

El reclamo público de las enfermeras durante el aniversario de Carhué y la Fiesta del Turismo Termal tuvo fuerte impacto. Coliné explicó por qué el gremio decidió no estar presente físicamente en esa manifestación: “Para no politizarlo y para que las compañeras pudieran expresar su bronca de manera genuina”. Aseguró que el sindicato respaldó el reclamo desde el primer momento y cuestionó las críticas en redes sociales: “Si íbamos, se corría el eje del problema”.

Para el dirigente, fue un reclamo sectorial que debe entenderse como colectivo, porque “todos los municipales están cansados de que el ajuste siempre caiga sobre el trabajador”.

Responsabilidades claras: “El Intendente no puede no saber”
Consultado sobre la postura del Ejecutivo, Coliné fue tajante. Dijo que las respuestas oficiales oscilan entre el desconocimiento y la evasión, algo que consideró inaceptable. “No puedo creer que el Intendente no esté al tanto. Y si no lo está, sería gravísimo”, lanzó.

“El Intendente es el responsable de todo lo que pasa en el distrito”, insistió, y recordó que durante el festival, tras el reclamo de las enfermeras, el jefe comunal decidió no subir al escenario. “A veces hace falta una palabra de tranquilidad”, cuestionó, más aún cuando ni siquiera hay certezas sobre la fecha de cobro de los salarios.

Plazo hasta el 15 de febrero y posibles medidas de fuerza
La asamblea realizada días atrás en la ASTMAA resolvió esperar hasta el 15 de febrero para cobrar la totalidad de las horas extras correspondientes a diciembre y enero, tal como informara este medio en su oportunidad. Si eso no ocurre, el gremio anticipó medidas de fuerza, que podrían incluir cese de actividades.

“Los salarios municipales son bajos, cada vez peor”, sostuvo Coliné, y apuntó contra los datos oficiales de inflación: “Hoy sabemos que el INDEC ocultaba información. Con esos números, estamos entre 15 y 20 puntos abajo”. Para el sindicato, solo del año pasado ya se perdió poder adquisitivo de manera significativa.

Cuestionamientos a la gestión y falta de inversión municipal
En otro tramo de la entrevista concedida a Cambio 2000, el secretario general de la Asociación de Trabajadores Municipales, Néstor Coliné, apuntó directamente contra la administración municipal y reclamó mayor responsabilidad en la gestión de los recursos. En ese sentido, sostuvo que “los trabajadores y las trabajadoras municipales no son los culpables del desfasaje que está atravesando el municipio” y remarcó que existen numerosas situaciones que podrían haberse evitado con una planificación más adecuada.

Coliné se manifestó convencido del valor de la mano de obra municipal y señaló que muchas tareas podrían realizarse con personal propio, aunque advirtió que eso no ocurre por la falta de inversión sostenida. “Hace por lo menos ocho años que en este municipio no se invierte en maquinaria ni en herramientas para que los compañeros puedan trabajar”, afirmó, y agregó que tampoco se incorporó personal a la planta permanente para ejecutar obras básicas como cordón cuneta o tareas esenciales dentro del Hospital, como las de mucamas hospitalarias.

En esa línea, el dirigente gremial alertó sobre el estado crítico de los corralones municipales, desde donde -según indicó- se viene reclamando la renovación del parque de maquinarias para poder cumplir con los servicios que son obligación del Estado local, tales como el riego, la recolección de residuos, la salud y la seguridad pública.

Precisamente sobre este último punto, Coliné puso como ejemplo la merma de personal en el área de inspección: “Un sector que antes tenía nueve inspectores hoy cuenta con apenas tres”, subrayó, y aclaró que esta situación no responde a reclamos sindicales sino a decisiones de gestión.

Finalmente, defendió el accionar del gremio a lo largo de los años y aseguró que siempre se actuó con responsabilidad para no poner en riesgo la fuente laboral. No obstante, reconoció que el escenario actual evidencia un fuerte desequilibrio en el ingreso de personal. “Hoy decimos que fuimos tontos, porque se ha hecho un desfasaje total. Nosotros no tenemos nada que ver con esos ingresos, pero no sabemos si cumplen las tareas como corresponde, si se los controla o se los evalúa”, concluyó.

Paritarias, ajuste y “más caciques que indios”

De cara a la próxima paritaria, Coliné fue sincero: “Hoy habría que poner un 20% de aumento”. Sabe que es una postura dura, pero advierte que no hay más margen. Al menos, reclamó el 5% ya acordado en noviembre.

En paralelo, criticó decisiones del Ejecutivo que, según él, agravan el problema: ascensos a cargos jerárquicos, creación de coordinaciones y sueldos altos, mientras faltan peones generales, mucamas hospitalarias y personal operativo. “Nos falta más indio que cacique. Hoy tenemos más caciques que indios”, graficó.

“No voy a ver a los coordinadores limpiando la playa, juntando basura o poniendo inyecciones”, ironizó. Y agregó que muchas de esas categorías son altas, mientras los servicios básicos están desbordados.

Combustible, controles y prioridades
Otro eje de crítica fue la falta de control del gasto, especialmente en combustible. Coliné cuestionó que los funcionarios tengan tarjetas y pidió un control exhaustivo. “Si queremos ajustar, que empiecen por ahí”, planteó, y dejó en claro que el ajuste actual “siempre pasa por no pagar horas extras, pagarlas tarde o pagar salarios bajos”.

En este sentido, dijo: “Hasta el 2019 el municipio gastaba por mes 75.000 litros de gasoil. Ahora se gastan 50.000. Pero yo creo que con la maquinaria y lo que tenemos, capaz que con 25.000 funciona. Por eso hay que controlar. Y no veo al Intendente preocupado por el gasto y por querer controlar. Así como tienen que controlar el gasto en horas extras, deben hacer un control exhaustivo de cómo se consume el combustible. Y los funcionarios no deberían tener tarjeta de combustible, para uso personal”.

El rol del Concejo en el control de los gastos municipales
Al referirse a las irregularidades y la falta de control en el uso de combustibles dentro del Municipio de Adolfo Alsina, el secretario general de la Asociación de Trabajadores Municipales, Néstor Coliné, sostuvo que la responsabilidad no recae únicamente en el Departamento Ejecutivo, sino que también alcanza al Concejo Deliberante, al que reclamó un rol más activo en el seguimiento del gasto público.

Consultado sobre el uso de tarjetas asignadas a distintas áreas, Coliné reconoció que “se han otorgado y han existido problemas”, y remarcó que ese tipo de situaciones exigen “un control exhaustivo”, no solo en el consumo de combustible, sino también en “las compras, los presupuestos y las licitaciones”. En ese marco, consideró que el Concejo Deliberante debería profundizar su tarea de control.

El dirigente gremial diferenció el rol del cuerpo legislativo local, al que definió como “uno de los poderes” del estado municipal, y describió su actual conformación política, señalando que no observa en todos los bloques el mismo compromiso con la situación de los trabajadores. En ese sentido, fue especialmente crítico con La Libertad Avanza, al considerar que “no está muy ocupada en que le vaya mejor al trabajador”, y vinculó esa postura con las políticas laborales que impulsa ese espacio a nivel nacional.

Coliné sostuvo además que, para avanzar en medidas concretas, se requiere una mayoría política que hoy no existe, aunque planteó que, de contar con una banca, iría más allá de los pedidos de informes. “Yo presentaría una denuncia penal, obviamente teniendo los papeles en la mano”, afirmó, y recordó que la información necesaria debe llegar al Concejo Deliberante y que “no se la pueden negar”.

Aclaró que sus planteos no buscan descalificar el trabajo de los concejales de Fuerza Patria, con quienes dijo haber conversado previamente, pero insistió en que “hay un montón de cosas para hacer”. Según advirtió, las consecuencias de la falta de control y de inversión terminan recayendo sobre la comunidad, que recibe servicios de baja calidad, y sobre los trabajadores municipales, que enfrentan salarios insuficientes y malas condiciones laborales.

“Es muy difícil brindar una prestación excelente si no nos dan las herramientas y si el salario va a la baja”, expresó Coliné, y concluyó que la situación del trabajador municipal en Adolfo Alsina es cada vez más compleja, con impacto directo en la calidad de los servicios públicos que recibe la población.

Críticas a la falta de cambios en el gabinete
En otro pasaje de la entrevista, el secretario general de la Asociación de Trabajadores Municipales, Néstor Coliné, profundizó sus cuestionamientos hacia el actual Departamento Ejecutivo, al que describió atravesando “una situación compleja” sin haber realizado cambios de fondo en su estructura de gobierno, pese al resultado adverso en las últimas elecciones.

Coliné subrayó que Adolfo Alsina es “la única municipalidad de la provincia de Buenos Aires que perdió las elecciones y, lejos de revisar su funcionamiento, ascendió y nombró gente en cargos jerárquicos”, cuando -según sostuvo- en otros distritos se optó por reestructurar equipos, mantener lo existente o incorporar perfiles nuevos para corregir errores de gestión. “Acá eso no ocurrió”, remarcó.

El dirigente gremial fue categórico al señalar que los cambios implementados dentro del gabinete “son internos y testimoniales”. En ese sentido, afirmó que los secretarios y directores carecen de autonomía real para ejercer sus funciones. “No hay un secretario que pueda cumplir su función libremente. No tienen autonomía ni independencia de su secretaría”, sostuvo, y agregó que las decisiones se concentran en el Intendente y en un reducido núcleo del Ejecutivo.

Coliné aclaró que realiza estas afirmaciones de manera pública y reiterada, aun sabiendo que pueden generar malestar en el jefe comunal. “Si se quiere enojar el Intendente, lo lamento”, expresó, al tiempo que insistió en que el gabinete cumple un rol meramente formal, sin capacidad de decisión.

El dirigente también hizo referencia a los reclamos que se multiplican en distintas localidades del distrito, mencionando especialmente la situación de Rivera, donde vecinos han manifestado su malestar por el estado de las calles tras el paso de una empresa que ejecutó obras de cloacas, sin que -según indicó- haya existido una respuesta concreta del Ejecutivo municipal. A esto se suman reclamos contra autoridades locales y una reducción sostenida del personal en las delegaciones.

En ese marco, advirtió sobre la saturación de áreas clave como Espacios Verdes en Rivera y la pérdida de personal de salud en el hospital local, donde -según detalló- varias enfermeras se alejaron en busca de mejores condiciones salariales. “Tendría que haber un llamado de atención”, señaló, y consideró llamativo que la respuesta recurrente del Ejecutivo sea el ajuste y la negativa sistemática.

Finalmente, Coliné comparó el estilo de gestión local con discursos y prácticas de alcance nacional, y expresó su preocupación por la falta de diálogo. “No hay manera de llegar a un acuerdo”, afirmó, aunque manifestó su expectativa de que en el marco de las próximas paritarias pueda alcanzarse algún avance para los trabajadores municipales.

Un mensaje final: apoyo de las bases y unidad
Para cerrar, el dirigente sindical llamó a la participación de los trabajadores. Recordó que el 12 de febrero habrá una nueva asamblea, abierta incluso a no afiliados, y pidió canalizar el enojo en esos espacios. “Las decisiones importantes se toman entre todos”, subrayó.

“El ajuste siempre cae sobre el mismo lugar. Y en esta zaranda, los que pagan el costo son la comunidad y los trabajadores municipales”, concluyó Coliné, dejando en claro que el conflicto está lejos de cerrarse. (Cambio 2000 / MAF)

 

Fuente: https://cambio2000.com.ar/site/el-intendente-es-responsable-el-gremio-municipal-de-adolfo-alsina-denuncia-ajuste-descontrol-del-gasto-y-cargos-politicos/?fbclid=IwY2xjawP4F-lleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFhWlZ6RjJVcTdSNUlha0d0c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHosgbP1UumyjDnKywp52qsAoRm90BASBJn1HeaWi1sMXJvUSKWPsf6IGcZva_aem_aLtB_eiClA_Z1aiFneULgA