La situación sigue tensionando las relaciones entre los trabajadores y el Ejecutivo local.
Tras una nueva asamblea realizada en el Hospital Central de San Isidro, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de San Isidro, Omar Arce, reafirmó la continuidad del reclamo salarial que mantiene al gremio en conflicto con el Ejecutivo local. A pesar de una reciente propuesta que incluye un bono de \$300.000, Arce destacó que dicha oferta fue firmada “en disconformidad”, ya que no contempla un aumento en los sueldos básicos ni incluye a los trabajadores jubilados.
“Seguimos con el reclamo. Esta propuesta llegó en un sobre, veinte minutos antes de la asamblea, firmada por ellos, pero no incluye lo que venimos pidiendo desde hace tiempo: una suba en el básico”, señaló Arce. Además, cuestionó la modalidad de negociación con el Ejecutivo, asegurando que las conversaciones han sido numerosas, pero carecen de soluciones efectivas.
El líder sindical también recalcó que el reclamo por una mejora estructural en los salarios no es algo reciente ni exclusivo de la actual gestión municipal: “Hace más de ocho años que venimos con este mismo planteo, incluso con la gestión anterior. No es algo político. Pero no lo están viendo”, expresó, insistiendo en que el modelo salarial actual depende excesivamente de bonificaciones y no contempla un incremento en los sueldos básicos.
“Hablan de dignificación del sueldo, pero lo único que hacen es pagar aportes por las bonificaciones sin tocar el presupuesto para aumentar los básicos”, explicó Arce, criticando la falta de cambios en el sistema salarial.
El malestar entre los trabajadores es cada vez más palpable, y Arce señaló que los empleados no quieren más bonos, ya que consideran que son una solución momentánea. “La gente sabe que es algo momentáneo y que el mes que viene volverán a estar en la misma situación”, indicó el secretario general, al tiempo que advirtió que, ante la falta de respuestas, no se descartan medidas de fuerza contundentes. “Si no hay respuesta, algunos trabajadores plantearon cortar la avenida o dejar de trabajar. Eso lo vamos a evaluar”, expresó.
La asamblea también convocó a una nueva reunión para el miércoles próximo, en la que se definirá el plan de acción a seguir. No se descarta la posibilidad de implementar un «paro activo» en el hospital, con el respaldo de profesionales de otros centros de salud, como el Hospital Garrahan.
“La solidaridad de otros hospitales con nuestra causa demuestra que la salud está unida. La gente está cansada, pero también está firme”, concluyó Arce, destacando la importancia de la movilización interhospitalaria. Durante la asamblea, estuvieron presentes trabajadores del Hospital Garrahan y del Hospital Penna, sumando fuerza a la protesta.





