Trabajadores acusan al intendente de demorar pago de salarios. Crisis locales e implicancias políticas.
Los trabajadores municipales de San Isidro tomaron este viernes el Concejo Deliberante luego de que el intendente Ramón Lanús anuncie el desdoblamiento del pago de salarios y aguinaldo y la falta de respuesta al pedido sindical por un bono de 350 mil pesos.
La medida, que es un síntoma de la creciente tensión en ese distrito del conurbano norte y obligó a postergar la jura de los concejales entrantes, fue decidida por los trabajadores en asamblea, apenas concluyó la fallida reunión paritaria del día anterior.
Omar Arce, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales, integrante de la Fesimubo, grabó un video explicando el contenido de la reunión y la propuesta del ejecutivo, que se viralizó por Whatsapp rápidamente. Fue la chispa que encendió la pradera.
El concejo estuvo tomado durante la mañana del viernes hasta que, finalmente, una gestión de último momento, encabezada por el presidente entrante, Jorge Álvarez, y su par saliente, Martín Vásquez Pol, logró que los trabajadores depusieran la medida y aceptaran un cuarto intermedio hasta el martes próximo.
El gremio acusa al gobierno de Ramón Lanús de improvisación y desconocimiento. “Con la gestión Posse nos sentábamos en octubre, a cara de perro, y acordábamos todo hasta marzo. Ahora, en cambio, nos dicen que lo están estudiando”, describió.
Los trabajadores ya tienen en agenda, desde hace al menos dos semanas, un paro total de actividades previsto para los días 26, 17 y 28 de diciembre, por lo que ellos consideran una serie de incumplimientos.
La novedad de la demora en el pago terminó de malquistarlos con la administración de Ramón Lanús. El conflicto anterior había sido con los barrenderos y, meses atrás, con los profesionales y trabajadores del Hospital Central.
“Pedimos 20 puntos de aumento y nos ofrecen 6 a partir de enero y anda ahora, pedimos un bono y no dan respuesta y ayer nos enteramos que quieren diferir los pagos. Con los salarios que tenemos, hay aguinaldos de 200 o 250 mil pesos, que por ahí entran a una cuenta, los chupan por una deuda y quedan en cero enseguida. Por eso, siempre se pagó todo junto”, explica.
Ante la consulta por los motivos esgrimidos por los negociadores del ejecutivo, Arce, aún sorprendido, afirma que “dijeron que era una decisión del intendente, no una sino dos veces, porque cuando lo escuché les pedí que lo repitieran, me costaba creerlo”.
Respecto a las motivaciones detrás de esa afirmación, Arce tiene varias hipótesis. “Por un lado, queda claro que no saben gestionar, pasó medio mandato y no aprendieron. Yo, por ejemplo, a instancias de mi contadora, saqué un préstamo en octubre para pagar los aguinaldos de los empleados del sindicato. ¿A ellos nadie les avisa?”, se pregunta.
“Entre pagar todo junto, como siempre se hizo, y pagar desdoblado como ellos pretenden, entre feriados y fines de semana, hay apenas cuatro días hábiles de diferencia. La verdad que no me lo explico. ¿Qué diferencia pueden hacer en tan poco tiempo?”, insiste mientras se prepara para una batalla de largo aliento.
Agujero fiscal
La otra hipótesis que maneja el líder sindical es de carácter político. San Isidro es un distrito históricamente con recursos y su intendente, aunque oriundo del PRO, es de los más afines al gobierno nacional de Javier Milei.
Reconocer que no tiene los recursos significaría un escándalo mayúsculo, apenas dos días después de que el gobernador Axel Kicillof lograra la aprobación legislativa para tomar deuda y transferir parte de esos recursos a los municipios, que tienen dificultades para hacer frente a sus gastos corrientes.
Más aún, cuando el gobierno nacional coquetea con la idea de no avalar la salida al mercado de la provincia a la que le debe trece millones de millones de pesos, cuando Santa Fe acaba de endeudarse por 800 millones de dólares, sin objeciones desde la Casa Rosada.
Por otro lado, el propio ministro Luis Caputo anunció la emisión de un bono en dólares, con una tasa del 6,5, para hacer frente al vencimiento de deuda del próximo 9 de enero.
La negativa del gobierno nacional o incluso la demora, podrían generar una crisis de proporciones, de la que Milei podría no salir ileso, como demuestra el caso de su aliado, el sanisidrense Ramón Lanús, explica Arce a Buenos Aires/12.
El caso San Isidro llama la atención por tratarse de un distrito habitado por sectores de altos ingresos, pero dista de ser algo aislado. La excepción, en cambio, son los municipios cuya recaudación está atada a alguna empresa vinculada al sector externo.
En Zárate, donde Toyota fabrica la pick up Hilux, que el último año representó el 56 por ciento de las exportaciones automotrices. Ya acordaron con los municipales un bono de 300 mil pesos y un aumento de 16 puntos.





