El corte parcial en ambos sentidos se prolongó por varias horas. Los sueldos del sector, por debajo de la línea de la pobreza.
La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses que encabezó Hernán Doval realizó una nueva protesta en el marco del plan de lucha que definen como “total, permanente y prolongado”, en reclamo por salarios para el sector.
Esta vez fue en la autopista Buenos Aires- La Plata, a la altura de la localidad de Ezpeleta, partido de Quilmes. El corte fue primero parcial y luego total, se prolongó por varias horas y fue análogo al que tres semanas atrás, realizaron los sindicatos de la regional conurbano norte, en Panamericana y ruta 197.
En aquella ocasión, Doval le dijo a Buenos Aires/12 que las medidas de fuerza tendrían carácter incremental. Por eso el corte había sido sobre colectora y no sobre la calzada principal.
En la misma línea, esta mañana el corte se produjo en ambos sentidos de la calzada principal, ya que en esta vía la colectora no es continua y por eso prácticamente no se usa.
La Regional Conurbano Sur, está integrada por los Sindicatos de Lanús, Almirante Brown, Avellaneda, Esteban Echeverría, Quilmes, Lomas de Zamora, Berazategui, Presidente Perón y Ezeiza.
Fuentes del sector le contaron a este medio que el alcance de la medida fue motivo de acaloradas discusiones, ya que algunos trabajadores impulsaban otras más drásticas. Ocurre que el enojo del sector es “con los intendentes en general, con escasísimas excepciones, y más allá de su alineamiento político”.
El planteo de la conducción, que finalmente se impuso, es el de incrementar gradualmente las protestas, para darle a sus interlocutores políticos la chance de reaccionar.
Pero, si en la protesta de zona norte estuvieron únicamente los secretariados generales de los sindicatos que integran la regional, esta vez, aunque la consigna fue la misma, hubo trabajadores que concurrieron igual, de manera espontánea.
Su situación es extremadamente compleja. Prácticamente la totalidad de los trabajadores municipales tiene salarios por debajo de la línea de la pobreza. La pérdida de poder adquisitivo, desde diciembre de 2023 a la fecha, supera los treinta puntos.
Además, las protestas generalizadas en distintos países de Europa, protagonizadas por estudiantes pero acompañadas por el denominado precariado fueron caldeando los ánimos.
Ya es un clásico que intenten complementar ingresos con trabajo en aplicaciones, changas, emprendimientos o venta de artículos por cuenta propia. Ahora, ante la saturación de esos mismos productos y servicios en los barrios populares, muchos acuden a comedores y merenderos comunitarios y parroquiales.
La otra parte del reclamo tiene que ver con el desfinanciamiento del IOMA y el IPS y por la demora en convocar al Consejo del Empleo Municipal (CEM), instituto contemplado en la ley 14656.
En el sector, la contratación precaria crece aceleradamente. Cada vez más, los intendentes contratan monotributistas y cooperativistas y demoran los pases a planta.
Esas figuras no cotizan a las cajas provinciales sino a ARCA, perjudicando a la propia administración bonaerense. Esas contrataciones, justamente, son las que deberían discutirse en el CEM, pero la convocatoria no se concreta y el malestar crece.
Doval es el autor de esa ley durante su paso por la cámara de Diputados, en 2014. Ni Daniel Scioli ni María Eugenia Vidal la cumplieron durante sus respectivos mandatos.





